Convertirse en autónomo es un paso importante. Los trámites para hacerse autónomo no son ni tan complicados ni tan tediosos como los de crear una sociedad limitada. De hecho, en teoría pueden completarse en una misma mañana. Así es el proceso para darte de alta como autómomo

La entrada en el mundo del emprendedor pasa por hacerse autónomo. El aterrizaje ya deja algunas pistas delos males endémicos del trabajador por cuenta propia: el papeleo, especialmente con Hacienda. Para darnos de alta como trabajadores autónomos será necesario llevar a cabo diferentes gestiones con distintas administraciones públicas. Los plazos de espera pueden variar en función de la actividad que se desarrolle, pero de lo que nadie nos librará es de una visita a las oficinas de la Agencia Tributaria y de la Seguridad Social.

Vamos a ver cómo es el proceso de hacerse autónomo y qué necesitarás en cada momento.

Alta en Hacienda con el IAE

Este es el primer paso, el alta censal en Hacienda. El IAE o Impuesto de Actividades Económicas es un tributo que grava el ejercicio de actividades empresariales. Se trata de un impuesto obligatorio tanto para empresas como para autónomos y cualquier tipo de profesional, aunque está exento de pagarse en muchos casos. La declaración de alta censal en el IAE  se realiza en las oficinas de la Agencia Tributaria, aunque existe la posibilidad de llevarla a cabo de forma telemática en internet a través de la Sede Electrónica de la AEAT.

El alta censal se lleva a cabo mediante el modelo 848 y 840. En él habrá que indicar, entre otras cosas, la actividad que vamos a desarrollar dentro de los distintos epígrafes disponibles (ver listado). Es posible darse de alta en tantas actividades como desees, aunque lo más normal es hacerlo sólo en una o dos, dependiendo de tu negocio.

Existen varios supuestos en los que el IAE está exento. Es decir, no habrá que pagar por este impuesto en el caso de las personas físicas, sociedades civiles y sociedades mercantiles que facturen menos de 1.000.000 euros. Quienes estén exentos de pagar el impuesto podrán limitarse a rellenar modelo 036 de declaración censal normal o el modelo 037 de declaración censal simplificada en lugar del modelo 840. De hecho, en la mayoría de casos bastará con rellenar estos modelos, de los que hablaremos más adelante.

Aunque puede hacerse en el momento de iniciar la actividad, es recomendable darse de alta en el IAE unos días antes de comenzar a operar como trabajador autónomo por pura precaución. Y es que como en la mayoría de casos se trata de un trámite sin coste, de esta forma te aseguras que puedes iniciar tu actividad con todos los papeles en recla.

Declaración censal

El segundo paso es la declaración censal, que no es otra cosa para que atestiguar el comienzo de la actividad empresarial ante Hacienda. Esta se suele presentarse junto con el alta en el IAE y puede incluso sustituir a la misma. También se lleva a cabo en las oficinas de la Agencia Tributaria o de forma telemática mediante los citados modelos 036 y 037 ya mencionados. La declaración censal será siempre gratuita.

En la declaración deberemos elegir las opciones de tributación que después deberemos cumplir y que afectarán a la retención de IRPF. Es decir, tributar por módulos o mediante estimación directa.

Régimen de tributación

Esta es una de las cuestiones más importantes, porque después se reflejará en la declaración de la renta del autónomo. El régimen de módulos o estimación objetiva está restringido una una serie de actividades como por ejemplo los bares. Su objetivo es el de facilitar la contabilidad a estas empresas. Además de que la propia actividad figure dentro de las incluidas en la Orden del Ministerio de Economía y Hacienda que desarrolla el régimen, su volumen de rendimientos no podrá superar los 450.000 euros para el conjunto de actividades económicas ni los 300.000 euros en el de actividades agrícolas y ganaderas.

A la hora de la verdad la mayoría de empresarios individuales tributa bajo el régimen de estimación directa, que puede ser normal o simplificado. Al comienzo, lo habitual es elegir el simplificado, que limita muchos las obligaciones contables para el autónomo. Para poder optar al régimen de estimación directa simplificada la cifra de negocio no podrá superar los 600.000 euros. En el momento que lo haga se pasará directamente a tributar por el ‘normal’, donde a efectos prácticos de contabilidad serás como una empresa. La traducción es que tu contabilidad será más compleja y que sí o sí necesitarás un asesor a no ser que seas contable.

Afiliación al RETA

Esto es lo que propiamente podríamos denominar como hacerse autónomo. El RETA es el Régimen Especial de los Trabajadores Autónomos. Dicho de otra forma, se trata del régimen de la Seguridad Social en que se deben inscribir los trabajadores por cuenta propia. Este trámite se lleva a cabo en las oficinas de la Seguridad Social o de forma telemática.

Para cumplimentar el alta en el RETA será necesario aportar el documento de afiliación que nos darán en la Seguridad Social y fotocopia del alta en el IAE y del NIF. Al darnos de alta deberemos elegir por cuanto vamos a cotizar a la Seguridad Social como autónomo y, en caso de que nuestra actividad lo permita, si queremos cotizar por la prestación por desempleo para autónomos para después poder cobrar el paro como autónomos.

La base de la cotización

Esto no es un trámite en sí mismo, sino una parte del proceso de alta como trabajador autónomo. La elección de las bases de cotización es clave, ya que de ellas dependerán las prestaciones que recibas en caso de tener que solicitar una baja, sea cual sea su tipo, y sobre todo, la jubilación que te quedará como trabajador por cuenta propia.

A diferencia de los trabajadores por cuenta ajena, los autónomos pueden elegir su base de cotización entre unos límites que marca el Estado cada añopuedes consultar aquí las bases máximas y mínimas-.

Éstas bases se pueden cambiar en cualquier momento, aunque a efectos prácticos, hay dos ventanas semestrales en las que se aplicarán las variaciones. La elección de las bases es libres hasta alcanzar los 48 años, momento en el que no se podrá superar un umbral dependiendo de lo que se haya cotizado antes. Esto es clave porque después será esa base de los últimos 25 años cotizados la que se tomará en cuenta para calcular la pensión del autónomo –aquí te explicamos cómo calcula la jubilación del trabajador por cuenta propia-.

Más trámites

A estos tres pasos básicos habrá que sumar otros que dependerán de la actividad como pueden ser lograr la licencia de apertura en caso de que fuese necesario o inscribirse en el Registro mercantilÉstos ya dependerán directamente del tipo de actividad que se vaya a iniciar y si esta requiere o no un loca, por ejemplo, o si al hecho de hacerse autónomo se sumará también la creación de una sociedad.

Un artículo publicado en Gestión Pyme

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