Por qué no hay que ser impepinablemente un genio para tener ideas brillantes

Las ideas, sobre todo las más brillantes, son endiabladamente esquivas y cuesta a veces sangre, sudor y lágrimas echarles el guante. Topadas de bruces con los temidos bloqueos creativos, muchas personas terminan tirando la toalla por pura desesperación. Craso error porque, pese a que se hacen a menudo las escurridizas, las ideas terminan tarde o … Sigue leyendo Por qué no hay que ser impepinablemente un genio para tener ideas brillantes