4.30 de la mañana. La ciudad duerme. Suena el despertador. Comienza tu mañana. Tienes todo el tiempo del mundo. Más tiempo que cualquiera de los compañeros que verás en tu oficina dentro de 4 ó 5 horas. Puedes permitirte un desayuno de verdad, preparado con mimo. Descubres que tienes tiempo de hacer ejercicio e incluso de acercate a ese gimnasio que abre las 24 horas. Antes de las 7 de la mañana te sorpende comprobar que ya has revisado tu correo electrónico y que incluso tienes tiempo para leer o trabajar en un proyecto personal.

Todas esas cosas que no sueles hacer porque normalmente llegas a casa demasiado cansado, has conseguido llevarlas a cabo. Y todavía nos ha empezado tu jornada laboral. ¿Qué te parece el cambio?

>>>Leer el artículo completo>>>

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s