A nadie se le escapa que el colectivo de los autónomos es uno de los más castigados y peor tratados por las instituciones públicas. A los elevados costes laborales que tienen que afrontar se le suman todas las trabas burocráticas y la dificultad para acceder a determinadas coberturas, especialmente las bajas laborales y el cese de actividad.

Por todas estas razones, no es de extrañar que a los autónomos les cueste mantener y consolidar sus puestos de trabajo. De hecho, y de acuerdo con los últimos datos sobre afiliaciones a la Seguridad Social, el nivel de rotación de los trabajadores autónomos ha aumentado con respecto al mismo mes del año pasado, ya que son necesarios 26 nuevos autónomos para consolidar un puesto de trabajo, cuando el año pasado era de 20 y antes de la crisis era de tan solo 3,2.

Estos datos se extraen de las estadísticas de afiliación a la Seguridad Social, que en lo que va de año recoge 582.681 altas por 560.446 bajas de trabajadores por cuenta propia, lo que supone un crecimiento del 0,7%.

Las reformas no ayudan

Así lo ha denunciado la Unión de Asociaciones de Trabajadores Autónomos y Emprendedores (UATAE), que considera preocupante el crecimiento tan significativo de estas cifras, que evidencian un crecimiento preocupante de la inestabilidad en el autoempleo, que, según palabras textuales de María José Landaburu, secretaria general unión de autónomos UATAE, es consecuencia de la política de autónomos de “parches y mecha corta”.

En concreto, y aunque UATAE considera positiva la tarifa plana de autónomos, critican que, una vez transcurrido el periodo que da derecho a esta bonificación, que pasará a ser de un año con la nueva ley de autónomos y de hasta dos con bonificaciones en la cuota, el autónomo se encuentre con un sistema asfixiante que es insuficiente para garantizar la continuidad de los autónomos en el tiempo.

Pero, ¿qué explica esta alta rotación?

El fenómeno de la rotación es, en gran medida, debido a la desesperanza de muchos desempleados de larga duración, que buscan refugio en las medidas incentivadoras del emprendimiento, como el pago único para capitalizar el desempleo o la propia tarifa plana. Una vez retiradas todas estas ayudas, llega la cruda realidad: tener que acogerse al RETA.

Así lo recogen diversos estudios realizados por las diferentes asociaciones de autónomos y empresarios, entre las que se encuentra UATAE. No es tanto un problema de falta de demanda, sino de poca previsión ante el emprendimiento que surge como consecuencia de falta de alternativas para la búsqueda de empleo.

Este dato tiene que ser motivo de preocupación para un colectivo al que ninguna reforma realizada ha ayudado a mejorar su situación. Quizá al contrario, hayan contribuido a empeorarla.

Un artículo escrito por Diego Lorenzana  

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s