Trabajar de manera remota tiene muchas ventajas: los horarios son flexibles, no hay que desplazarse a la oficina, y uno tiene autonomía y control sobre cómo trabaja, por mencionar solo unos pocos.

Pero como cualquier trabajador remoto le dirá, también existen unos retos considerables. De acuerdo con varios estudiosel aislamiento y la soledad se encuentran entre las principales quejas. Teletrabajar significa perderse la interacción humana y los aspectos sociales que ofrece estar en la oficina.

Según Vivek Murthy, el Director General de Salud Pública de Estados Unidos, el número cada vez mayor de trabajadores en remoto y de la economía gig es clave en la expansión de la “epidemia de soledad“. Murthy también señala que la soledad es mucho más que un problema social; también es un problema de salud “asociado con una reducción en la esperanza de vida similar a la causada por fumar 15 cigarrillos al día e incluso mayor que la asociada con la obesidad”.

Nuestra investigación sobre los espacios de coworking muestra que estos escenarios compartidos donde los teletrabajadores, los empleados de start-ups, los autónomos y otros “trabajan solos juntos” pueden reducir sustancialmente el aislamiento y la soledad asociados con el trabajo remoto. Algunos de los hallazgos claves de nuestras encuestas a trabajadores en espacios de coworking muestran que:

  • El 87% de los encuestados afirmó que se reúne con otros miembros por razones sociales, y el 54% dijo que se relaciona con otros colegas después del trabajo y/o los fines de semana
  • El 79% señaló que el coworking ha aumentado sus redes sociales.
  • El 83% apuntó que se sienten menos solos desde que se unieron a un espacio de coworking.
  • El 89% informó de que estaba más feliz desde que se unió a un espacio de coworking.

Nuestros objetivos de investigación iniciales para este estudio no se centraron en el aspecto social del coworking. De hecho, su objetivo era explorar el papel que juegan las redes relacionadas con el trabajo en las comunidades de cotrabajo. Los resultados del estudio muestran que los lazos profesionales se ven reforzados al unirse a un espacio de coworking:

  • El 82% de los encuestados afirmaron que el coworking ha ampliado sus redes profesionales.
  • El 80% señaló que recurre a otros miembros del espacio de cotrabajo para obtener ayuda u orientación.
  • El 64% afirmó que su red de coworking era una fuente importante de referencias laborales y comerciales.

La investigación también mostró otros beneficios relacionados con el trabajo asociados con el coworking. La mayoría de los miembros (el 84%) dijeron que trabajar en un espacio de cotrabajo mejoró su compromiso y motivación laboral, y gran parte también señaló que podía concentrarse mejor debido a la menor cantidad de distracciones en comparación con trabajar desde casa o en una cafetería.

A pesar de centrarse en los aspectos laborales del cotrabajo, nuestra investigación descubrió que fueron los lazos sociales que fomenta el coworking muy valiosos a sus usuarios. Cuando se les pidió que enumeraran tres palabras que describan mejor esta forma de trabajo, tres de las cinco palabras principales mencionadas (“comunidad”, “diversión” y “social”) estaban relacionadas con los aspectos sociales.

Otros estudios confirman estos hallazgos. Por ejemplo, los investigadores de la Universidad de Michigan (EE. UU.) descubrieron que los usuarios de coworkingregistran niveles mucho más altos de “crecimiento” que los empleados tradicionales. Este trabajo muestra que una de las causas son los aspectos comunitarios de los espacios de cotrabajo, que permiten a los miembros socializar e interactuar con otros usuarios. Otro estudio, Coworking Spaces: A Source of Social Support for Independent Professionals, señala que la razón principal es que la mayoría de los usuarios trabajan en espacios de coworking por las interacciones sociales.

En nuestra sociedad, cada vez más personas se enfrentan al aislamiento y la soledad asociados con el teletrabajo y cada vez trabajan por su cuenta durante más tiempo. Gallup informa de que, a pesar de algunos ejemplos destacados de empresas que se alejan del teletrabajo, la cantidad de empleados corporativos que trabajan a distancia continúa creciendo. Los datos de Gallup muestran que el 43% de los empleados estadounidenses trabajan de forma remota al menos una parte del tiempo, frente al 39% en 2012. Gallup también apunta que las personas que trabajan a distancia “al menos parte del tiempo”, pasan más horas trabajando. El número de trabajadores independientes (autónomos, consultores independientes, etc.) también está aumentando, y una gran parte realiza sus tareas de forma remota.

Para las empresas, permitir y pagar a los empleados para que trabajen en espacios de coworking ofrece muchos beneficios. Además de reducir la soledad del trabajo remoto, los espacios de cotrabajo proporcionan una excelente infraestructura empresarial y tecnológica, fuertes oportunidades de networking y exposición a nuevas empresas, productos y servicios innovadores. Las compañías también tienen la ventaja de contar con trabajadores más felices, comprometidos y productivos.

Los trabajadores autónomos también deberían considerar el coworking. Es más probable que saquen más provecho que los trabajadores por cuenta ajena de los aspectos sociales del coworking y descubran oportunidades de establecer redes profesionales para generar nuevos negocios. Aunque los autónomos tienen que pagar una cuota, la mayoría considera que el coste vale la pena (los precios de los espacios de coworking varían entre 45 dólares o cerca de 37 euros al mes a más de 1.000 dólares o 832 euros aproximadamente por mes, dependiendo del espacio y la ubicación). Nuestra investigación registró tasas de satisfacción muy altas: el 90% de los encuestados afirmaron estar muy satisfechos (79%) o satisfechos (11%) con su espacio de coworking, y solo un 5% señaló lo contrario. En cuanto al coste, el 94% apuntó que el precio que pagaron fue justo (77%) o una ganga (17%). Además, la mayoría de los usuarios de cotrabajo pretender seguir siendo miembros durante los próximos dos años, con solo un 4% que dijo que probablemente no continuarían su afiliación.

La industria del coworking ha crecido a un buen ritmo durante los últimos cinco años. Nuestro pronóstico actual es que este crecimiento continuará, con el número global de usuarios de espacios de cotrabajo aumentando de aproximadamente 1,6 millones en este momento a cerca de 3,8 millones en el 2020.

De esta investigación se desprende claramente que los principales impulsores del crecimiento son los aspectos sociales del coworking. Los humanos son criaturas sociales a las que les gusta estar cerca de otros humanos y, por muchos avances en tecnología para facilitar el trabajo a distancia que haya, esto no cambiará. Los pioneros del cotrabajo lo descubrieron y se centraron en construir comunidades de apoyo que incluyeran actividades sociales. Uno de ellos, Alex Hillman, del espacio de coworking Indy Hall, llegó a decir que “el coworking no es una industria del espacio de trabajo, es una industria de felicidad “.

En pocas palabras, al crear comunidad y reducir el aislamiento y la soledad, el coworking beneficia tanto a las organizaciones como a los trabajadores gracias a los mayores niveles de compromiso laboral, productividad y felicidad del trabajador.

Un artículo escrito por 

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